El auge de la imperfección

Hemos pasado de una era en la que todo debía ser perfecto a una época en la que la imperfección se valora. La sociedad ha cambiado y los consumidores ya no queremos productos perfectos, sino auténticos.

El ideal de perfección es una aspiración que ha sido prevalente en la sociedad durante mucho tiempo. Sin embargo, en los últimos años se ha abierto paso la imperfección. ¿De dónde procede y cómo nos afecta este cambio de mentalidad?

La sociedad en la que vivimos está cada vez más expuesta a la realidad: las redes sociales, internet y los medios de comunicación hacen que tengamos acceso a información 24 horas al día. Esta (sobre)exposición nos ha hecho más conscientes de los problemas del mundo y de lo imperfecta que es la vida, incluyo cuando la editamos.

Las empresas, por su parte, también han cambiado su forma de comunicarse con los consumidores. Antes mostraban sólo los aspectos positivos de los productos. Sin embargo, ahora asumen también en público los fallos y las críticas. La imperfección transparente hace que los consumidores y clientes nos sintamos más cercanos a las marcas y que confiemos.

Las personas somos hoy reconocidas por nuestra diversidad: de cuerpos (con el movimiento “body positive”), de orientaciones, de procedencias.  Y esta diversidad se arropa en valores como la vulnerabilidad, que sustituye al sacar pecho.

Finalmente, la presencia cada vez más ubicua de aplicaciones de Inteligencia artificial nos expone a obras perfectas: apuesto a que terminaremos saturándonos de tanta excelencia y valorando lo artesanal, con su dosis de fallos y de inconsistencias.

Perfecto, no: auténtico. ¿Qué opinas? ¿Crees que estamos viviendo un cambio en la valoración? Gracias por compartir tu punto de vista en los comentarios.

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