Mes: julio 2009

De vacaciones y fotos

No puedo con mi alma.

Estoy harta del calor, de la crisis, del vecino que no arregla el aire acondicionado (proporcionándome así mi dosis cotidiana de insomnio por ruido), de la gripe que viene, de los brotes verdes y del ebook que también viene (éste, como el lobo: todos gritan pero ¿alguien le ha visto las orejas? Yo, por si acaso, he empezado a otear).

Me voy. A desconectar, a leer y a escribir. Me despido hasta setiembre con una foto cortesía de J.F., lector amigo y culé, que construyó este bodegón en la piscina. Ver la novela «en acción» es una alegría, como en su momento lo fue el display de lectores de Un hombre de pago.

¿Por qué no  bajo la sombrilla de la playa, en la mesa de la terraza (junto al vermut), en el metro, comiendo un helado, …? Si te animas a fotografiar una Una mujer como tú en vacaciones, mándame la foto y la publico on-line. También puedes publicarla directamente en el grupo en Facebook.

Feliz descanso. Nos vemos en setiembre.

Suscríbete y haz que tu talento sea más visible.

Efemérides

Estamos de celebración. Este blog llega a los 100 posts, al poco de que el sitio web cumpla su primer año.

La escritura fue el detonante que me llevó a publicar un web personal. Antes el sistema era sencillo: cuando hablaba de Marketing, escribía en el blog de mi empresa; cuando hablaba de Un hombre de pago, en el blog de la novela. Entonces llegó Una mujer como tú y se complicó la cosa.

Al publicar este sitio web me reconcilié con mis dos yos: la autora de ficción y la consultora de Marketing. Habrá muchas Neus, pero todas están en ésta. En general la respuesta a esta dualidad es positiva: de ella surge, precisamente, mi próximo libro.

Para celebrar la efemérides y con ayuda de Núria, le hemos dado un repaso al sitio. Pensaba además compartir el tipíco pastel en formato foto. Pero no. Justo hoy Anna me ha mandado esta imágen. Los zapato-chanclas me parecen tan imposibles, veraniegos y duales que ocupan hoy el lugar de la tarta. Feliz primer aniversario y gracias por leerme.

high-heel-fleepers

Suscríbete y haz que tu talento sea más visible.

La trilogía imposible

Montse, la quiosquera de mi calle, es una de esas lectoras que dejan huella. Y no sólo por lo que llegan a leer. Me refiero, en concreto, a «huella gráfica».
A raíz de la publicación de Una mujer como tú, Montse no cejó hasta tener ejemplares en la tienda. Su quiosco, como la mayoría, ofrece libros a los clientes pero por razones de espacio el surtido es limitado. Muy limitado. Tan limitado que cuando llegaron a la vez La mano de Fátima y el último Larsson, el colapso era inminente.

Le dije a Montse que por favor no se sintiera obligada a mantener Una mujer como tú en el escaparate. Me dijo que ni hablar y montó su peculiar trilogía. Aquí está, por cortesía de la propia Montse, la trilogía imposible:

Suscríbete y haz que tu talento sea más visible.

Factores de visibilidad y rentabilidad de los ebooks

Ha transcurrido un mes desde que publicamos mi novela Una mujer como tú en Kindle, la tienda de ebooks de Amazon (+ post de anuncio).

Los objetivos de este proyecto son tres: ganar notoriedad en los EEUU para conseguir la publicación en inglés; construir un caso real para aprender qué funciona y qué no funciona en el Marketing de contenidos digitales; posicionar a la autora como agente activo en la nueva cadena de valor del libro.

Este análisis se integra en un estudio de caso que estamos preparando sobre los Factores de visibilidad y de rentabilidad de los ebooks. Me ocupo en este post de diversos aspectos relacionados con su notoriedad y visibilidad.  Estos son los avances:

En nuestro test, el mecanismo crítico para que un ebook sea visible en Amazon Kindle es su categorización. El editor puede escoger hasta 10 categorías (con subcategorías asociadas) de entre una taxonomía cerrada.

La selección de categorías es determinante para que el ebook aparezca en el ranking de los más descargados/vendidos. El ranking es, en nuestro caso, el principal factor de visibilidad del ebook.

Las categorías son, a veces, un tanto surreales. Optimizar la clasificación requiere su revisión constante.

Los resultados del ranking en Amazon mezclan tanto eBooks como libros. Por esta razón, pensamos que, de haber estado disponible en formato libro, Una mujer como tú se hubiera beneficiado de un efecto arrastre.

El ranking se actualiza cada hora.

Los resultados en el Ranking varían de forma pronunciada y constante con cada unidad adicional vendida. Así, ayer, Una mujer como tú se encontraba en el Top Ten de los más descargados/vendidos por tres categorías distintas.

Una mujer como tú en Kindle

En el estudio de caso estamos analizando asimismo: a) Otros factores internos de notoriedad: descripción de la obra; información sobre el autor; foros; valoraciones; la editorial como garante. b) El precio y su elasticidad; c) Factores externos de visibilidad.

 

 

Suscríbete y haz que tu talento sea más visible.

El Teatro de la Moda vuelve

Desde que tropecé con el Teatro de la Moda, en un museo perdido, hace ya unos años, esa exposición histórica «me persigue», hasta el punto de que aparece en lugar destacado en mi novela Una mujer como tú. Igual que las embarazadas sólo ven cochecitos, yo sólo veo maniquíes y, especialmente, veo hoy el retorno a una alta costura «en contención», donde es posible organizar un desfile SIN modelos. ¿Será un signo de los tiempos?

El «Théâtre de la Mode» fue la gran apuesta, en Paris y en 1945, de los modistos franceses, cuyas casas fueron diezmadas por la Ocupación Nazi.  Ante la escasez, imaginación. Colectivamente organizaron una pasarela con maniquíes-muñecas, de menos de medio metro de altura. La iniciativa fue un éxito.

Salto aquí a la retrospectiva de la exposición que el Museo de las Artes Decorativas de Paris organizó en 1990. En esa ocasión, fue el fotógrafo David Seidner el encargado de fotografiar a las muñecas (restauradas para la ocasión), en unas imágenes que a mi se me antojan, a la vez, bellas y desoladoras.

En estos días, es el Centro Internacional de Fotografía el que rinde tributo a Seidner, mostrando sus imágenes junto a las maniquíes. Si este verano vas a Nueva York, puedes visitar la muestra hasta el 20 de setiembre. Yo, que ya he visto en directo los maniquíes en tres ocasiones, saldría disparada si pudiera.

(La fotografía muestra una de las maniquíes del Teatro de la Moda luciendo un conjunto de Balenciaga).

Suscríbete y haz que tu talento sea más visible.

¿Es posible la integración digital?

Inmigrantes digitales somos quienes hemos pasado una proporción significativa de nuestra vida en modo analógico. Llegamos a Internet, la nueva «gran manzana», con tics adquiridos en el off-line. ¿Podemos integrarnos?

Me sorprende cómo la definición de la Real Academia se adapta a nuestra realidad. Así, como inmigrantes, somos naturales de un país que «llegamos a otro para establecernos en él, especialmente con idea de formar nuevas colonias o domiciliarnos en las ya formadas». La expresión «inmigrantes digitales» la acuña Marc Prensky como contraposición a los «nativos digitales». El propio autor resume aquí (en inglés) las diferencias entre unos y otros.

La principal radica en el proceso de socialización. Nosotros inmigrantes hemos adquirido nuestra visión del mundo en un mundo sin Internet. Por eso a la hora de vivir on-line, mantenemos lo que Prensky denomina con acierto «un acento que delata nuestra procedencia»: por ejemplo, señala, imprimir un borrador (en vez de editarlo directamente en pantalla), invitar al compañero a que venga a nuestro ordenador a ver un sitio web (en vez de mandarle la URL) o, en casos de «inmigración reciente», pedir a la secretaria que nos imprima los emails (y nos los entre junto con la correspondencia del día). La perla -y que levante la mano el inmigrante que no lo haya hecho nunca- es llamar por teléfono para comprobar si nuestro destinatario ha recibido el email que le enviamos.

Y en esas estamos, operando en un entorno fluido y cambiante y sometidos a una doble presión: la de construirnos una identidad digital y la de mantenernos al día. Las reacciones que observo ante este escenario se organizan alrededor de dos extremos. Por un lado, el inmigrante que decide ser más nativo que los nativos y se apunta a cualquier plataforma, herramienta o comunidad, sin importarle que ese sea o no un espacio afín a sus intereses. En el otro extremo, el que reniega del 2.0 y recuerda que cualquier tiempo (analógico) pasado fue mejor. Curiosamente, un mismo usuario inmigrante puede pasar por ambos extremos, en función del éxito que obtenga en su empeño digital.

Quizás podamos aprender aquí de los inmigrantes presenciales. Personalmente continuo pensando que en la Red nos movemos, igual que ellos, entre las ganas de integrarnos en este nuevo país que es Internet y la necesidad de preservar nuestras raíces analógicas como parte de quienes somos.

Suscríbete y haz que tu talento sea más visible.

Un niño no es un bolso

A raíz de la muerte de Mickael Jackson los medios recuerdan, día si, día también, la presión a la que fue sometido en su infancia. Parece que su padre (de la madre no se habla) era un déspota de primera que amenazaba a los hijos si, por la razón que fuera, la actuación se torcía. Michael tenía, en la primera época de los Jackson Five, cinco años (o sea, five).

Esa infancia truncada planea sobre -¿explica?- la excentricidad del cantante, tanto física como emocional (véanse al respecto los juicios a los que hubo de presentarse).  Su comportamiento a) inusual – b) tóxico – c) AÑADASE LO QUE SE QUIERA no fue obstáculo para que Jackson, por métodos minoritarios, fuera padre de tres hijos.  La madre biológica de dos de ellos ha renunciado a cualquier típo de vínculo. La madre del tercero lo fue en régimen de alquiler. Hoy, al menos de forma provisional, la custodia de estos tres niños se ha asignado a su abuela (ergo esposa del padre tirano), quien también ha solicitado hacerse cargo de su patrimonio. Parece como si la trayectoria vital de Jackson no existiera: aquí nadie tiene nada que aprender.

En estas mismas fechas, otra leyenda de la música (coetánea de Jackson, para más señas) adopta a su cuarta hija en Malawi. La niña de tres años le es entregada a domicilio. Repito: a una niña de tres años la sacan de su entorno y la suben en un  jet privado junto con una canguro y una enfermera (no sea que se dañe) para un vuelo de 12 horas. A esta niña le han cambiado el mundo _los sonidos, los olores, las caras familiares- y su madre no ha estado junto a ella. Eso sí, recién llegada a Londres a la niña se la lleva a su congregación religiosa (nada como dar gracias a Dios).

Alguien debería decir a las leyendas del rock/pop/disco que un niño o una niña no es un bolso, no es el «IT Bag» del momento, un accesorio más que revitalizar la propia marca.  Si la marca es el mensaje, ¿qué mensaje transmiten este tipo de comportamientos? ¿Acabaremos todas adoptando en serie para parecernos a Angelina Jolie (y aquí ya me callo, porque si empiezo, no acabo)?

Pienso en  los hijos del muerto y la hija de la artista y  quiero creer en el milagro de que tendrán la oportunidad de crecer sanos en un entorno estable. En fin.

 

Suscríbete y haz que tu talento sea más visible.