Mes: febrero 2009

Mis dos yos, a la luz

Las constelaciones se habrán alineado de un modo especial para que, en cuestión de horas, aparezcan en la blogsfera dos entrevistas, dos, a servidora. Una, como autora. Otra, como experta en Marketing.

La primera tiene que ver con el proceso creativo de la nueva novela. La firma Cristina Fuster, quien la persiguió con empeño y esperó con paciencia hasta lograr para su blog la que es ya, oficialmente, primera entrevista sobre Una mujer como tú.

La entrevista sobre Marketing la ha publicado Marc Cortés en su blog Interactividad y allí hablamos de identidad y gestión de la reputación, que es el tema sobre el que ahora investigo.

Llevo días dandole vueltas a esta bipolaridad profesional mía. En un mundo hiperespecializado: ¿se puede ser varias cosas a la vez? A mí los dos yos no me generan ningun conflicto: en Marketing hablo de visibilidad y en las novelas apunto a lo que no se ve. Son las dos caras de la misma moneda.

Me pregunto cómo perciben este desdoblamiento los lectores. En el mundo de las identidades múltiples existen binomios aceptados (¿aceptables?) como periodista/escritor o cantante/actor. Otras combinaciones causan más extrañeza (ministro de cultura/cantante). ¿Escritora y consultora de Marketing…?

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«Una mujer como tú»: La portada

Aquí está en primicia la portada de Una mujer como tú , mi segunda novela. Después de lo sufrido con otras cubiertas , siento un alivio y una alegría descomunales.

Esta portada transmite a la perfección el tema del libro y la pregunta que me planteo esta vez: ¿Qué están dispuestas a sacrificar y hasta donde están dispuestas a llegar las mujeres para conseguir lo que quieren?

La ilustración es obra de Begoña Chezz , a quien conocerás por sus colaboraciones en "La Vanguardia" y a la que dedico desde aquí un cerrado aplauso.

El libro sale a la venta el próximo 10 de marzo. Continuaremos informando.

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Marca persona: La gratuidad como estrategia

La economía  «freemium» no termina de convencerme: las marcas, en especial las de gran consumo, nos han habituado tanto al regalo que este hábito ha desdibujado, quizás para siempre, la relación entre esfuerzo y reconocimiento. Pero de poco sirve llorar sobre la leche derramada. ¿Podemos aprovechar el auge de la gratuidad de forma positiva?

Raj Setty, emprendedor, inversor, autor y conferenciante sobre marca personal ha publicado en el blog de otro guru, Tom Peters , una reflexión provocadora. Setty nos anima a regalar nuestro mejor trabajo a cambio de visibilidad. Según el autor, si ofrecemos nuestra creación sin cobrar a cambio, es más sencillo obtener feedback de otros, podemos lograr notoriedad y expandir nuestro mensaje de forma más rápida, captar «cuota de atención»… así hasta un total de 10 beneficios.

Que nuestra marca personal capte la atención de nuestro público objetivo es un reto. El otro reto es buscar, después, un modelo de negocio que permita obtener ingresos. Este debate está lejos de cerrarse y merece que intentemos, por prueba y error, encontrar el propio camino.

Sobre marca personal y búsqueda de empleo hablaré este jueves en Cadiz, en las II Jornadas Andaluzas de Orientación Profesional

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El curioso caso de F. Scott Fitzgerald

¿Qué mejor empujón para un escritor, aunque sea grande y esté muerto, que un puñado de nominaciones a los Óscar? Esto es lo que le ha sucedido a Scott Fitzgerald, a quien se debe «El curioso caso de Benjamín Button«.

Este «regreso» me concierne. En mi «vida anterior-anterior-anterior» me formé y trabajé como traductora.  Y mi obra maestra fue, precisamente, la traducción al catalán de El diamant gran com el Ritz, una antología de relatos de S. Fitzgerald.

El encargo fue todo un reto. El autor escribía los relatos bajo el influjo de la enfermedad y la amenaza de deshaucio, con lo cual no resultaba extraño toparse con frases inacabadas o, a veces, incomprensibles. Recuerdo que en algunos momentos pensé que no lo lograría. Pero lo logré y en su crítica, publicada en el  Diari de Barcelona, Mª Antònia Oliver declaró que «la traducció de Neus Arqués és molt encertada», cosa que para una diglósica supone un reconocimiento de primera magnitud.

Cuando terminé la traducción me encerré. Me saturé de FS y decidí no leerlo en un tiempo. En bastante tiempo. Después e investigando sobre escritura, escritoras y enfermedad mental me adentré en la figura de Zelda, su mujer, y el autor me empezó a caer de mal en peor. Quizás, con película o sin ella, haya llegado el momento de reconciliarse. 

Gracias a David Figueras sabemos que las versiones en castellano o catalán de relatos de este autor escasean. Escasean tanto que la mía, la única publicada en catalán, está descatalogada.  Ojalá Edhasa se anime a republicar la antología. Esta es (en honor de Xavier) la última frase:

«Quan es donaren la mà hi havia prou llum de lluna perquè tots dos veiessin l’afecte acumulat als ulls de l’altre».  SCOTT FITZGERALD, S., «Els recers de la felicitat» en El diamant gran com el Ritz. Edhasa, Barcelona: 1987. Trad.de N. Arqués.

 

 

 

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